Los políticos tienen una finalidad, sólo una: que les votemos. ¿para que? La respuesta es muy fácil: para disfrutar de las prebendas del poder, de la erótica del poder, del poder hacer con nuestro dinero lo que les de la gana (dentro de unos límites, claro, que para eso estamos en democracia y no en una tiranía).
Sin embargo la esencia de la democracia es servicio público, trabajo desinteresado para que todos tengamos mas oportunidades de realizarnos como seres humanos.
Pero los políticos actuales lo que pretenden es alienarnos con estúpidos programas televisivos, deportes masivos y adicciones. Si, adicciones a cualquier cosa: a la TV, a Internet, a los móviles, a la comida, a la bebida, a las drogas, al culto al cuerpo... Detrás de todo se esconde la manipulación de la casta política y la debilidad de las personas con espejismos que se venden facilmente, y por supuesto, la ganancia de muchos con la desgracia de otros tantos.
Pero hay una cosa que saben los de la casta: a las personas las encanta ser manipuladas. En general, a la gente no le gusta tomar decisiones, prefieren que las tomen otros por ellas. así, si se equivocan, pueden echar la culpa al otro. Es la sociedad del conformismo, que pereza da pensar, tener criterio, defender la opinión propia con argumentos y no con consignas... Temor al que dirán, a decir o hacer algo políticamente incorrecto.
Para estar seguros de algún tema, primero hay que informarse, adquirir conocimientos, contrastar fuentes...¡uf...que cansado...que aburrido!
¡Que fácil lo tienen los políticos!
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